el bebe qué no quiere mamar

Enfrentarse con un bebé que no se prende al pecho es probablemente uno de los problemas más angustiantes que una madre puede encarar. Sepa que hay algunos bebés que tienen problemas para tomar el pecho y que hay técnicas simples que probablemente le ayudarán. Sea persistente ya que algunos bebés tardan varias semanas para aprender a mamar en forma apropiada. Cuando el bebé no se ha prendido al pecho es imporante bombear o exprimir manualmente los pechos para reducir la posibilidad de congestión y para mantener una buena producción de leche.

razones por las cuales un recien nacido no se prende al pecho y que hacer

El bebé tiene que aprender a amamantarse. La madre tiene que tener paciencia a través de varias sesiones ya que el amamantamiento es algo que algunos bebés tienen que aprender. Exprimir unas gotas de leche o calostro para darle al bebé a probar probablemente le ayudará a alimentarse. Hacer cosquillas en el labio del bebé con el pezón le puede producir el reflejo de búsqueda. Cuando la boca del bebé se abre grande, la madre debe ofrecerle el pecho sosteniéndolo por debajo con sus dedos. El pulgar puede ser ubicado arriba o entre los pechos asegurándose de que tanto el pulgar como los dedos estén lejos de la areola para evitar interferir con que el bebé se prenda al pecho. La madre puede girar suavemente o comprimir su pezón para ayudar a que la areola entre lo más posible en la boca del bebé. El reflejo de succión será estimulado cuando el pezón de la madre toca el paladar en la boca del bebé. (Vea el folleto “Técnicas de Posición Correctas para el Amamantamiento”.)

El bebé puede haberse acostumbrado al chupón de la botella por habérselos empezado a dar antes de amamantar o lo prefiere debido a frecuentes alimentaciones a botella. Lo ideal es que el bebé sea alimentado solamente a pecho en forma frecuente desde el nacimiento. A los bebés que parecen preferir la botella hay que ofrecerles un chupete “ortodóntico” para que aprendan a chupar en algo que tiene una forma más parecida al pezón de la madre. Para hacer que el bebé se prenda al pezón del pecho en lugar de la botella ayuda si se gira o tira suavemente el pezón de la madre para que se pare. Mientras el bebé está en el pecho, leche del pecho puede gotearse en su boca con un gotero o una jeringa o chorrearse con una cuchara para estimularlo al bebé a que chupe. 

El bebé puede haber sido alimentado con fórmula o con agua azucarada y puede no tener hambre. La madre debería pedirle a la guardería que no le den líquidos excepto cuando está indicado por el médico. También tendría que pedir que le traigan al bebé para amamantar si el bebé parece que tiene hambre aunque no sea la hora establecida de alimentarse. Compartir la habitación con el bebé es algo preferible para que la madre pueda amamantarlo cuando el bebé esté despierto.

Los pezones de la madre son chatos o invertidos. Para poder ayudar a que los pezones estén hacia afuera, la madre tendría que usar “breast shells” la mayor cantidad de tiempo mientras está despierta y por lo menos 30 minutos antes de amamantar. También puede hacerse succión con una bomba o a mano. El uso de la posición “fútbol” a veces ayuda a que el bebé se prenda al pecho más fácilmente.

Los pechos de la madre están congestionados. La madre debería usar compresas calientes y exprimir sus pechos antes de amamantar para suavizar la areola de modo que el bebé se pueda prender más fácilmente. Compresas frías después de la comida pueden ayudar a disminuir el dolor y la hinchazón.

Analgésicos o anestesia usados durante el parto pueden hacer que el bebé esté soñoliento. Este atontamiento generalmente desaparece dentro de las 72 horas y la madre tiene que tratar de estimular al bebé. Medicación indicada para el dolor después del parto también puede afectar el reflejo de succión.

El bebé puede tener la “lengua atada”. Este problema se debe a un frenillo corto por debajo de la lengua que hace difícil prenderse al pecho o extraer la leche porque la lengua no se puede extender suficientemente como para alcanzar los conductos de la leche. El médico puede corregir este pequeño problema anatómico muy simplemente. (Algunos médicos no consideran esto un problema de modo que la madre debería considerar una segunda opinión o consultar a un dentista pediátrico.)

El bebé puede estar usando su lengua en forma incorrecta. La lengua del bebé debería apoyarse en el piso de la boca en forma de U con la punta de la lengua extendiéndose más allá de la línea de las encías. Si la lengua del bebé está hacia arriba, la madre puede tratar de bajarla con su dedo antes de insertar el pezón.

Antes de que se produzca leche, el bebé puede no estar interesado en mamar. La madre tendría que exprimirse a mano o con una bomba los pechos para estimular la producción de leche.

El bebé puede estar demasiado cómodo. La madre puede desvestirlo un poco, usar una toalla húmeda con agua tibia (no fría) para lavar las manos y los pies del bebé y también la cara si es necesario.

El bebé está demasiado frenético. Envolver al bebé en una manta puede ayudar a calmarlo.

El bebé puede preferir un pecho y negarse a mamar del otro. La madre puede tratar de convencer al bebé poniéndolo en la misma posición para mamar que usa en su lado preferido, puede usar la posición “fútbol”, o puede tratar de amamantarlo en una habitación oscura cuando el bebé está adormecido. El bebé puede estar incómodo de un lado debido a moretones o una clavícula rota que pueden haber sucedido durante el parto.  

cuando el bebé no mama

El bebé puede estar enfermo. Si no hay razón aparente para que el bebé se niege alimentarse después de haber estado mamando en forma correcta por cierto período de tiempo, la madre tendría que consultar al médico para ver si hay alguna razón médica. Un bebé resfriado puede tener problemas para respirar cuando está chupando, o el bebé puede tener afta (una infección de hongos que causa manchas blancas en la lengua, encías, y la parte interior de las mejillas y que causa dolor al chupar) u otra enfermedad. Una infección de oídos también puede hacer que el bebé se niege a mamar de un lado.

El bebé puede estar reaccionando a medicación o alcohol que la madre está. Madre está tomando tranquilizantes, sedativos, o medicinas fuertes para el dolor. La madre debería discutir con su médico los beneficios y riesgos de parar la medicación. La madre tiene que entender que el nivel de alcohol en su sangre es el mismo que el bebé recibe a través de la leche. Medicinas que se venden sin receta como los antihistamínicos, los jarabes para la tos, etc. también pueden afectar al bebé y la producción de leche. 

Sesiones largas de amamantamiento pueden cansar al bebé. Un bebé letárgico puede necesitar sesiónes de mamar más cortas y frecuentes. La madre debería darle tiempo al bebé para descansar

La descarga de leche puede estar demorada. Tensión o enfermedad de la madre pueden ser las causas. La madre debe tratar de amamantar en un lugar cómodo con una ambiente relajado. Demasiada compañía puede crear problemas.

La madre puede tener congestión demorada. Congestión puede ocurrir varias semanas después del parto si la madre saltea una comida. Exprimiendo a mano o con una bomba la leche puede ayudar a ablandar el pecho para que el bebé se prenda más fácilmente.

El bebé puede atragantarse cuando la leche empieza a salir. La madre puede tratar de amamantar en una posición semi-reclinada para disminuir la fuerza de la leche con ayuda de la gravedad. Una posición “fútbol” más levantada puede ayudar a mantener la cabeza del bebé más vertical. La madre también puede estimular la salida de la leche en forma manual o con una bomba antes de poner al bebé en su pecho.

La producción de leche puede ser temporalmente poca. Determine la causa de su poca producción y trátela como corresponde (puede ser causada por tensión, insuficiente cantidad de líquidos, dieta no apropiada, medicaciones, enfermedad, fatiga, o poco tiempo de succión).

El bebé puede estar cansado o no interesado aunque esté gritando. La madre tendría que calmar a su bebé antes de ponerlo a su pecho.

Bebés que no erutan fácilmente pueden estar muy llenos de aire y no querer leche. La madre puede tratar diferentes posiciones y técnicas de eruto para aliviar el malestar del bebé, puede tratar de hacerlo erutar al poco tiempo de empezar a mamar o antes de empezar. Demasiado llanto antes de alimentarse puede causarle al bebé tragar aire.

El bebé puede tener dificultades para chupar si se ha despertado de un sueño profundo.  La madre puede esperar por varios minutos, cambiar los pañales, etc., antes de empezar a mamar

Los bebés tensos e iritables se resisten al contacto. La madre debería amamantar con el bebé acostado a su lado, libre para moverse y patear sin tener que sostenerlo. El bebé puede también alimentarse acostado en una almohada en el regazo de la madre con su brazo de ella sosteniendo la almohada en lugar del bebé. Si el bebé parece extremadamente tenso e irritable, la madre tendría que hablar con su pediatra

Algunos bebés, en particular los pequeños o los con ictericia, están soñolientos y no parecen hambrientos o no tienen necesidad de chupar. Estos bebés necesitan ser despertados y animados a mamar. El bebé puede ser estimulado para que comience a alimentarse otra vez al tocarlo suavemente, hablarle, cambiarle los pañales, o lavarle la cara. 

Por suerte, la mayoría de los bebés pueden sobreponerse a obstáculos menores y tener éxito para mamar. Una o más de las sugerencias anteriores seguramente la ayudará a resolver los problemas de amamantamiento de su bebé. Si algún problema continúa, le recomendamos que hable con el médico del bebé. 

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